<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-26589105</id><updated>2011-04-21T15:32:38.719-03:00</updated><title type='text'>whatyouwant isthetigereatme</title><subtitle type='html'>Hay momentos en la vida donde uno se da cuenta de que, lo que el otro quiere, es que se lo coma el tigre. Puede ocurrir porque el otro le odie, le tenga envidia o, simplemente, quiera burlarse de él. Pero hay motivos peores: aquellos en los que, un supuesto amigo, con buena voluntad pero mala pata, le pone a uno en el disparadero. En ambas circunstancias propongo la misma receta; quédate mirando a sus ojos y dile claramente: what you want is the tiger eat me. Y el tigre a mí no me va a comer.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>javi el gaviero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13447856348460746348</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>6</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26589105.post-114709192595303631</id><published>2006-05-08T04:34:00.000-03:00</published><updated>2006-05-08T11:38:54.603-03:00</updated><title type='text'>la cena de antiguos alumnos del cole</title><content type='html'>Para mucha gente, encontrarse después de veinte años, resulta una experiencia emotiva: se abrazan y balancean como tentetiesos, ríen y recuerdan anécdotas, se cuentan qué tal les va la vida y lo mucho que han evolucionado. Para mí, es como la caída de un mito, un trago amargo, como si todo mi pasado se derrumbara. Ya me sucedió de pequeño, cuando, en el circo, apareció saludando y sonriente el que creímos espinete, el que veíamos en barrio sésamo todas las tardes. Se acercó a la jauría de niños donde estaba yo, y, supongo que debería tener una mala tarde, pero el caso es que, cuando todos empezamos a cogerle de las púas del traje sin soltarle, empezó a decir: "soltadme hijos de puta". A mí esa frase me cayó como un shock. Como un sudor frío que me dejó marcado para siempre. Desde entonces, empecé a temer a los muñecos de la televisión, cuando los veía en la vida real. Tanto, que si una noche, al doblar cualquier esquina, me hubiera topado con Don Pinpón, hubiera echado a correr sin mirar atrás.&lt;br /&gt;El otro día tuvimos cena de antiguos alumnos, decía. Antiguos, antiguos, no sé, pero calvos y panchudos éramos la mayoría. No es como una muestra de esas que dice "juguetes antiguos", o "coches antiguos", en las que ves verdaderas maravillas y cosas preciosas, pero de otro tiempo. En lo de "alumnos antiguos" hay una especie de túnel del terror, de museo de cera viviente, de pandilla de desheredados. Porque si tú ves hoy en día a un representante, digamos, que tiene poco pelo y un poco de panza, bueno, pues es simpático, buen comercial, etc. Pero si un excompañero de clase tuyo aparece tan deformado que te cuesta reconecerle, el jarro de agua fría es insuperable. Aunque lo cierto es que siempre hay alguien que no ha cambiado. Es el caso de pollito, que continuaba igual, con el mismo mote, la misma estatura, los mismo rizos. Hasta hubo uno que, como hacíamos en clase con el cloroformo, hace veinte años, intentó dormirlo con una servilleta llena de alcohol. Fue lamentable. Menos mal que no vino aquel que se comía los chicles del suelo. Imagino la escena: un hombre entrado en años, rozando los cuarente, casado y con hijos, en cuclillas en el suelo arrancando un chicle pisado para remasticarlo.&lt;br /&gt;Pero peor que la estética de la reunión, que más bien parece un concurso de gordos calvos, son las grandes clavadas de pata que uno puede hacer si tiene la memoria un poco corta o falta de información de todos estos años. Así, es normal que uno le pegue una palmada en la espalda a otro y le diga "qué tal?¿has visto al mariposón, ese, al sarasa de emilio, al maricón de clase?", por ejemplo, y que cuando te gires otro compañero te diga que a quien has preguntado acaba de salir del armario. Peor aún es cuando crees que a uno lo tienes más o menos ubicado, aunque tienes dudas sobre cómo se llamaba y sobre quién era. Lo conoces de vista, de refilón, pero no te atreves a preguntarle quién es, por si se siente ofendido. Y vas y le dices: "menos mal que no ha venido el subnormal ése del parche en el ojo". Y te contesta: "soy yo, ya me lo quitaron".&lt;br /&gt;Así que, lo mejor en las cenas de clase es no hablar, sino observar mucho y quedarte con la situación. Yo, vista la experiencia de este año, voy a proponer que la próxima reunión sea tipo secta: todos con batas negras y largas, para disimular las panchas, y con capuchas de cara cono para que no se nos vea ni la calvicie ni las deformadas caras. Imagino el espectáculo. Todos sin hablar, vestidos de negro, como los curas del colegio cuando éramos pequeños. Imagino, digo, y la emoción me embarga.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26589105-114709192595303631?l=whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/feeds/114709192595303631/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26589105&amp;postID=114709192595303631' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114709192595303631'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114709192595303631'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/2006/05/la-cena-de-antiguos-alumnos-del-cole.html' title='la cena de antiguos alumnos del cole'/><author><name>javi el gaviero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13447856348460746348</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26589105.post-114621941374259559</id><published>2006-04-28T06:38:00.000-03:00</published><updated>2006-05-05T04:48:31.593-03:00</updated><title type='text'>el tapeo de los ingleses</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuando uno va a un país extranjero, lo primero que debe hacer es empaparse de sus costumbres, parecer uno más, conocer previamente cómo es correcto comportarse y qué situaciones hay que evitar a toda costa. Parecer uno más, a excepción del caso de la mujer de irlanda, porque es imposible. Pero lo que está claro es que uno ha de ponerse en situación. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Si tú, por ejemplo, vas a Moscú y, nada más bajar del avión te pones en cuclillas, con los brazos en cruz sobre el pecho, y empiezas a estiarar los pies a saltitos como bailando una polka, lo más seguro es que la mafia rusa te liquide antes de coger el taxi. En china, por ejemplo, no hace falta vestir ya con chaquetas de papel, ni pedir rollitos de primavera en el restaurante del hotel, ni hablarles a ellos en &lt;em&gt;español&lt;/em&gt; con la ele. En Japón no está bien visto que lleves un turbante en el pelo a modo de &lt;em&gt;el mono borracho &lt;/em&gt;y pelis de ese estilo, y que hables a grititos tipo yiiiiha, mientras haces gestos tipo karate con las manos, ni que hagas como si todo el rato estuvieras haciendo fotografías.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo, por ejemplo, cuando fui a eeuu no sabía que allí los cafés capuchinos no existían, que eso era de italia, y cuando alguien me preguntaba en una cafetería si yo quería &lt;em&gt;"a cup of tea"&lt;/em&gt;, yo le contestaba siempre: "Capuchín, no. Perhaps". Así que nunca llegué a tomar nada en las cafeterías de estados unidos. Por cierto, me extrañé de que las puertas de entrada no fueran abatibles, como las del oeste.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Debía de venir de familia, porque mi padre, cuando viajaba al extranjero, siempre llevaba la misma indumentaria: bermudas azul marino, calcetines blancos con zapatillas, camisa hawaiana desabrochada hasta bajo del pecho, sombrero de paja y, lo que es peor, collares de flores imitación de los de tahití. Supongo que esa indumentaria le recordaría que estaba en vaciones, pero lo cierto es que, al repasar sus fotografías, un día que estaba aburrido en casa, me di cuenta de que, ya estuviera en Mexico, ya en Bruselas, ya en París, mi padre siempre llevaba las bermudas azules con camisa hawaiana y sombrero de paja. De tal modo que, inocentemente le comenté: este año sí que viajaste. Y me dijo que no, que me fijara que las fotos eran de años diferentes y la verdad es que sí: en cada una de ellas tenía la panza más grande. Decidimos quemarlas por el bien de la memoria de la familia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Pero si nosotros no conocíamos las costumbres del extranjero, menos aún conocían ellos las nuestras. Me di cuenta en un restaurante del barrio de Génova de Mallorca, cuando bebía vino sin parar con mi compañera Susana, a la española: antes te emborrachas que te comes la paella. Al lado nuestro había dos ingleses. Ella dice que eran portugueses, pero yo, que les oí hablar y he estudiado inglés en Irlanda y Miami, creo que hablaban inglés, por sus expresiones extrañas. El caso es que los ingleses quisieron comer a la española, tapeando, de picaeta que diríamos aquí. Pero como sucedía con mi familia, no habían entendido bien la costumbre. Así que pidieron: primer plato, un plato de mejillones para cada uno. Segundo plato; un plato de sepia para cada uno. Tercer plato; un plato de tellinas para cada uno. Cada vez que el camarero alucinado les traía un plato de picaeta a cada uno de los ingleses, en medio de nuestra borrachera, no podíamos evitar la carcajada. Aquello no quedó allí, porque, emocionados por su simpatía -todo el restaurante reía-, y creyendo que estaban introduciéndose en nuestras costumbres españolas, aquellos ingleses pidieron: una jarra de sangría para cada uno. Un cuarto plato, que eran chipirones para cada uno; un quinto, que eran unas patatas bravas para cada uno, y así hasta diez platos de picaeta para cada cual. Cuando, en un aparte, le pregunté al camarero del restaurante porqué no había advertido a los ingleses de que estaban haciendo el ridículo, me contestó: Chaval, tú lo que quieres es que me coma el tigre. Y fue así como surgió el nombre de este blog, en inglés, como me dijo Susana. Por cierto: me giré. El dueño del restaurante estaba en la penumbra de la cocina. En mi borrachera me pareció verlo allí, de negro y amarillo, vestido de tigre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26589105-114621941374259559?l=whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/feeds/114621941374259559/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26589105&amp;postID=114621941374259559' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114621941374259559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114621941374259559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/2006/04/el-tapeo-de-los-ingleses.html' title='el tapeo de los ingleses'/><author><name>javi el gaviero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13447856348460746348</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26589105.post-114613378741418159</id><published>2006-04-27T05:28:00.000-03:00</published><updated>2006-04-27T07:29:47.486-03:00</updated><title type='text'>un genio en miami</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Antes de comenzar esta historia de cuando el tigre estuvo a punto de comerme en estados unidos, os diré que, para ponerse en situación, hay que leer el título con el tono spanglish mexicano de José María Aznar en georgetown: "Maiamiii (PAUSA) un yennnni", más o menos.&lt;br /&gt;Después de mi traumática historia con la mujer de 2,58 metros en irlanda, y del inglés por señas, mis inclusiones con el inglés de los eeuu no fueron mejor. Es cierto que fui años más tarde, con lo que mi vocabulario de inglés había crecido en cinco o seis palabras más. También es cierto que en miami, el 98 % de la población habla español chicano, con lo que no me explico aún cómo convencí a mi madre de que allí era el mejor sitio para aprender inglés. Porque yo, allí, inglés, inglés no hablaba, y ese creo que fue uno de los primeros motivos por los que en mi familia acogedora se creyó que yo era un genio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo cierto es que siempre me ha preocupado el lenguaje. Tanto que, con las cinco o seis palabras de inglés que conocía, trataba de hilvanar frases con sentido. Mi vocabulario, creo recordar, era el siguiente: perhaps, maybe, bathroom, tiger, eat, seat, the, I, y love. De manera que, en la casa donde me encontraba, era frecuente que yo me dirigiera a la señora con los siguientes argumentos: "perhaps I love eat" o "maybe I love the bathroom". Evidentemente, la comunicación resultaba difícil, pero he de hacer unas consideraciones sobre la utilización, por mi parte y con gran esfuerzo, de los vocablos cultos &lt;em&gt;perhaps&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;maybe&lt;/em&gt;: así, si yo le decía a la señora de la casa "quizás...", y me paraba a pensar qué palabra utilizar después, quedándome en silencio y rascándome el mentón durante varios minutos, ella esperaba con impaciencia la continuación de la frase y pensaba que era un chico extremadamente reflexivo, bordeando la genialidad. A ello hay que añadir la gran manía que tienen los estadounidenses de tener una biblia a mano, una &lt;em&gt;holy bibli&lt;/em&gt;, o algo así, con lo que están acostumbrados al lenguaje enigmático y trascendete de las parábolas: &lt;em&gt;"hoy me veis, mañana no me veréis", &lt;/em&gt;y cosas de esas. Así, si yo decía "&lt;em&gt;quizás quiera al baño, puede que quiera comer"&lt;/em&gt;, dichas esas frases en diez minutos mientras pensaba con la mirada perdida, la señora de la casa se creía que estaba ante un auténtico enviado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La cosa mejoró cuando me hicieron el test de las capitales del mundo. Veréis: en estados unidos toda la geografía que saben, como ha demostrado mil veces George Bush, no trasciende de las montañas rocosas, con lo que, un día, hice un test que había en una revista encima de la mesa, rellenando capitales tan difíciles como Francia-París, Italia-Roma, etcétera, acertándolas todas. Cuando la señora de la casa vio escritas las respuestas, se me quedó mirando atónita y me preguntó si había contestado yo. A lo que yo le respondí: &lt;em&gt;"Perhaps maybe yes"&lt;/em&gt;. Y la señora, emocionada, salió a la calle con la revista para enseñarle mi test a los vecinos de la calle. Claro que, con la emoción, on se percató que yo había firmado el test, como buen español, dibujando un gran pene al final de las preguntas, con lo que además de genio creyeron que era una bestia sexual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El punto culminante llegó con el cubo mágico de rubik. A ver: es imposible estar sentado en el sofá, ver el cubo en la mesita, estar solo y aburrido en casa, y no hacer las seis caras a la española. Es como una fuerza innata lo que nos conduce a ello. Puntualizaré que hacerlo a la española es coger un cuchillo, meter la punta entre dos de las piezas y hacer saltar todos los cuadraditos por los aires. Una vez desnuda la estructura, volver a montarlo, pero esta vez con las seis caras de color puestas en si sitio. Yo a ese hecho no le di más importancia. Así que rompí el cubo, lo rehice, y lo volví a dejar en su sitio, resuelto. He de puntualizar también, aunque esto lo supe después, que en eeuu si haces una sola cara del cubo ya puedes salir en un programa de televisión, explicándolo, así que, cuando la señora de la casa vio resuelto el cubo y a mí tirado en el sofá y fumando como un carretero al lado, se puso a llorar de la emoción. Jamás la entendí, pero creo que mandó hacer una urna de cristal para meter el cubo dentro y guardarlo de recuerdo. Desde entonces en esa casa me dejaban paso por el pasillo, me permitían fumar en cualquier sitio y beber cerveza, y pocas veces se dirigían a mí, debido a mi alto nivel intelectual. Además, si me decían algo yo les contestaba siempre "perhaps" o "maybe" y seguía a lo mío, con lo que logré pasar una estancia en miami sin aprender ni una palabra más de inglés.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26589105-114613378741418159?l=whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/feeds/114613378741418159/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26589105&amp;postID=114613378741418159' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114613378741418159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114613378741418159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/2006/04/un-genio-en-miami.html' title='un genio en miami'/><author><name>javi el gaviero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13447856348460746348</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26589105.post-114603706694290419</id><published>2006-04-26T04:12:00.000-03:00</published><updated>2006-04-26T04:37:47.190-03:00</updated><title type='text'>la señora de 2,58 metros de irlanda (I)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La primera vez que llegué a Irlanda, expulsado de casa por mi madre, parecía un personaje del Macondo de García Márquez: como no tenía ni idea de inglés para referirme a las cosas tenía que señalarlas con el dedo. Bueno, para ser excatos sabía una palabra que había aprendido escuchando canciones de los 40 principales: &lt;em&gt;I love&lt;/em&gt;, con lo que mis expresiones inglesas eran &lt;em&gt;I love this&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;I love that&lt;/em&gt;, para cambiar de vez en cuando, mientras señalaba con el dedo lo que necesitaba para sobrevivir. Después de un mes allá, yo pienso que la gente de la casa donde estaba se creería que era muy cariñoso, no porque les hiciera ningún gesto amable, qué va, sino porque todo lo amaba. Pero eso es cuestión de otro cantar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El caso es que las primeras sensaciones que tuve de Irlanda fueron terroríficas. Recuerdo que el avión de iberia se retrasó -qué raro- y llegamos allá a la una de la madrugada. Para quien no conozca esos países les diré que allá a esas horas no hay ni luz, ni un alma por las calles. Eso unido a la peculiar topografía de casas bajas con muretes y árboles que sobresalían por encima de éstos, como sombras alargadas, me hizo pensar que aquello era un enorme cementerio. Y pensé: horror, esta gente vive enmedio del cementerio, para que digan de los de El Cairo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El segundo shok fue cuando vimos a los irlandeses. Cuando de pequeños nos enseñaban las razas nos decían: blancos, negros y amarillos o asiáticos. Allí descubrí una nueva: irlandeses blancos como la cal y pelirrojos con pecas y de una estatura descomunal. Parecidos a los intraterrestres, vaya. El caso es que, para facilitar el reparto entre las familias que nos acogían nos metieron a todos los españoles en un polideportivo, como en una catástrofe. A un lado, nosotros, y al otro los irlandeses. El monitor del viaje se situó en medio y llamaba, por este orden, a la familia inglesa que se ponía en el medio de la pista y al español acogido. Así, decía, Family Smith y la familia salía de la masa de irlandeses, y luego el español asignado. Fueron momentos de una tensión extrema. Recuerdo nuestros comentarios por lo bajini: como me toque aquel con cara de psicópata yo no salgo, que aquí nadie sabe mi apellido. Pues mira aquel, borracho y acosador de niños... En fin, que a la postre agradecí que la familia que me acogía no estuviera allí (era muy tarde y no habían podido ir) y que me acercaran a &lt;em&gt;mi &lt;/em&gt;casa unos vecinos con el español que acogían.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Así, al cabo de una hora de camino por aquel inmenso cementerio, a las tres de la madrugada, el coche se paró y el vecino me señaló una casa que, en medio de la calle, tenía una luz en la puerta. Bajé con la maleta e interpreté que aquello era mi destino. Entonces la vi.&lt;/span&gt; Al principio creí que estaba de pie esperándome. &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Era muy alta. La luz del quicio de la puerta le pegaba por la espalda, y formaba una especie de halo de luz a su alrededor. Cuando me acerqué más cundió el pánico en mí: aquella señora alta estaba arrodillada en la puerta de la casa. Su visión me recordó a los extraterrestres de ganímedes de jj benitez: debía medir 2,58 metros y vestía una larga túnica o batín con reflejos metálicos. Tenía el pelo en melenita encrespado. Como uno de los sabios de Ganímedes. No sé qué lenguaje hablaba, supongo que inglés, pero el caso es que cuando se agachó para cogerme entre los brazos y saludarme me puse a temblar. Me dijo algo así como que su marido y sus hijos &lt;em&gt;sssslep&lt;/em&gt; y por el tono que lo dijo y lo cerrado de esa expresión, interpreté que era viuda y a sus hijos les había rebanado el cuello: &lt;em&gt;sssslep&lt;/em&gt;. Y se acabó la historia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Me puse a berrear como un loco. La casa, además, por dentro olía a cera y a madera, como todas las casas irlandesas. Me acordé de la película &lt;em&gt;los crímenes del museo de cera&lt;/em&gt;. No entendía cómo mi madre me había mandado al desholladero con sólo once años. Afortunadamente para la paz del vecindario mi hermano también había viajado a irlanda, a otra familia, yme había dejado su teléfono de allá por si tenía problemas de traducción. Después de unas dos horas berreando en el cuartucho aquel de aquella casa, la señora vio el papel con el teléfono y llamó a mi hermano. Me lo pasó. Entonces me tranquilicé un poco. Mi hermano me explicó que no era viuda, ni había matado a sus hijos, sino que todos dormían. Me contó además que él no había tenido mejor suerte: en su casa había un francés con las mejillas rojas y la cara de subnormal blanco qeu cantaba todo el día: &lt;em&gt;que miegda españa&lt;/em&gt;. Ahora eso nos hubiera dado igual. Antes era un insulto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Fue la segunda vez en mi vida que estuvo a punto de comerme el tigre. En este caso, además, en inglés.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26589105-114603706694290419?l=whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/feeds/114603706694290419/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26589105&amp;postID=114603706694290419' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114603706694290419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114603706694290419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/2006/04/la-seora-de-258-metros-de-irlanda-i.html' title='la señora de 2,58 metros de irlanda (I)'/><author><name>javi el gaviero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13447856348460746348</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26589105.post-114598175303226224</id><published>2006-04-25T12:49:00.000-03:00</published><updated>2006-04-25T13:15:54.603-03:00</updated><title type='text'>nacho la justicia</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Una de las primeras veces que recuerdo estuvo a punto de comerme el tigre fue por culpa de mi gran amigo de la infancia, Nacho la Justicia.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Estábamos en clase del profesor más temible del colegio, el hermano Federico, alias &lt;em&gt;el tarugo&lt;/em&gt;. Siempre he desconocido de donde le venía el mote, pero le veías con sus 1,95 metros de estatura y sus ciento veinte quilos y su cabeza roja como una sandía y sus manoplas como paletas de playa andando presto hacia tí y pensabas: menudo tarugo me va a dar éste. Y además te lo daba. En aquel entonces no existía ese rollo de la presión psicológica hacia los niños ni de la enseñanza comprensiva del "eres un inútil pero necesitas mejorar". En aquel entonces si te la jugabas te daban, si no te sabías la lección te daban también y si eras un inútil o un holgazán, repetías curso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El caso es que Nacho y yo no habíamos hecho los deberes, como era habitual, y teníamos clase con el tarugo. En esas ocasiones lo mejor era pasar desapercibido, mimetizarte con el escritorio, que no te viera ni te preguntara. Eso lo sabíamos todos desde bien pequeños. Era siempre la primera opción: que la suerte decidiera. Existía otra opción más arriesgada, la segunda: tratar de hacer la clase larga para que no llegara el momento de las preguntas. Y era arriesgada porque una hora de preguntas absurdas con el tarugo o estaba muy coordinada o podía acabar en fiasco absoluto, al darse él cuenta de nuestra estrategia. Era demasiado arriesgado y también lo sabíamos todos. Pero de lo que no cabía ninguna duda era de la imposibilidad de utilizar la táctica tercera: sincerarse con el profesor e, incluso antes de que él te preguntara, inventarte una excusa para justificar tu vaguería. En esos momentos todo el mundo sabe que la excusa ha de ser colosal, cuanto más grande e increíble mejor. En mi vida he conocido a unas chicas que eran expertas en eso: las damas de Elche. A ellas se les moría su padre o se quedaban encerradas en casa y las rescataban los bomberos o eran víctimas de violación. Pero nadie se atrevía a discutir sus excusas, por si eran verdad. Pero eso mi amigo Nacho no lo sabía, ni era tan hábil como las damas de Elche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Así que, cuando entró el tarugo en clase y preguntó quién había hecho la lección, mi amigo levantó la mano y yo me puse a sudar: había elegido la tercera vía. Aún hoy tengo grabadas sus palabras de cuando intentó que el tigre nos comiera a los dos: "Don Federico. Ruiz y yo. A su padre le regalaron unas entradas de los toros ayer. Le sobraban dos...". Conforme Nacho iba hablando, y el tarugo iba volviéndose más rojo, y venía con la manopla cargada a toda velocidad por el pasillo, mi amigo y compañero de banco se dio cuenta de que la había clavado hasta el fondo y se pudo a temblar y a dudar. "Ruiz y yo. Los toros. Su padre".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Los gritos se oyeron en toda la clase: "Y a mí qué narices me importa lo que hicieran ayer usted, Ruiz y su padre". Y el bofetón se escuchó en toda la sala. Antes de que intentara pegarme a mí, me giré hacia Nacho y le dije: tú lo que quieres es que nos coma el tigre.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y esquivé el guantazo y me salvé. Aunque tuvimos que hacer los deberes tres veces.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26589105-114598175303226224?l=whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/feeds/114598175303226224/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26589105&amp;postID=114598175303226224' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114598175303226224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114598175303226224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/2006/04/nacho-la-justicia.html' title='nacho la justicia'/><author><name>javi el gaviero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13447856348460746348</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26589105.post-114554083965891165</id><published>2006-04-20T10:46:00.000-03:00</published><updated>2006-04-20T10:47:19.666-03:00</updated><title type='text'>what you want is the tiger eat me</title><content type='html'>Tú lo que quieres es que me coma el tigre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26589105-114554083965891165?l=whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/feeds/114554083965891165/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26589105&amp;postID=114554083965891165' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114554083965891165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26589105/posts/default/114554083965891165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whatyouwantisthetigereatme.blogspot.com/2006/04/what-you-want-is-tiger-eat-me.html' title='what you want is the tiger eat me'/><author><name>javi el gaviero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13447856348460746348</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
